Son R$ 2,12 por litro. Ese es el valor que el gobierno brasileño inyecta para frenar el precio del diésel, y el subsidio debe mantenerse 30 días más, según dijo este jueves (24) el ministro de Planeamiento y Presupuesto, Bruno Moretti. En un tanque de 50 litros, el monto suma R$ 106, un alivio que llega a camioneros y transportistas y, en la punta, al costo del flete que influye en el precio de los alimentos.
Moretti habló con periodistas en Brasilia en una rueda de prensa sobre las proyecciones de ejecución del presupuesto de este año. "Lo vamos a llevar al presidente, pero frente a los indicadores, la tendencia es que mantengamos [el subsidio]", declaró. La decisión final depende del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y el anuncio debe salir antes de que termine la semana, a pocos días de la primera vuelta de la elección presidencial, según Folha de S.Paulo.
El calendario aprieta. La medida provisional que garantiza R$ 1,12 del total de R$ 2,12 pierde efecto el sábado (26) y, sin prórroga, dejaría el beneficio en menos de la mitad. Los otros R$ 1,00 se crearon a principios de septiembre mediante una medida que permite al gobierno ajustar el monto total del subsidio, según Folha.
Qué es el subsidio
Una subvención, o subvenção en portugués, es dinero público usado para compensar parte del costo de un producto y contener el precio pagado por el consumidor, en este caso el diésel, el combustible de los camiones que transportan la mayor parte de las cargas de Brasil. Una medida provisional, la MP, es una norma dictada por el presidente con fuerza de ley temporal: si el Congreso no la aprueba en 120 días, caduca, es decir, pierde efecto, como informa Folha que ocurrirá el sábado.
El motivo es externo. Según la agencia Reuters, el gobierno mantiene el objetivo de retirar el subsidio en cuanto se disipe el choque de precios del petróleo motivado por la guerra en Oriente Medio. Hasta entonces, el beneficio sigue como escudo contra la alta del barril.
La cuenta no es pequeña. Zerar el PIS/Cofins (dos tributos federales que gravan los combustibles) del etanol hidratado y de la gasolina, medida anunciada a principios de septiembre junto con los R$ 1,00 del diésel, debe costar unos R$ 2.000 millones al mes, según Folha. Equivale a más de R$ 65 millones por día.